Pues así es. Desde hace tiempo nos rodea una especie de neblina con pestazo a Snob que empieza a ser bastante cargante. A los cubatas-ensaladas de la gente guayer con una más que evidente carencia de personalidad y a las doscientas ediciones de cocina para gente que quiere ser estafada olisqueando humo de azafrán, se le añaden actividades deportivas de élite para gente de quiero y no puedo con tal de sacarse su foto y colgarla en redes sociales. Sí, así es. La gente es tan estúpida que prefiere pasarse semanas (o meses) tirando de paquetes de arroz del supermercado con tal de que gente desconocida, oculta tras un nick, se tome tres segundos en dar su beneplácito a una foto que le importa más bien una mierda.

Como ya he dicho, toda esta historia empezó con los cubatas preparados en los que te enfriaban el vaso, te echaban angostura, apio, huevo o diferentes elementos de la llamada «Coctelería». Tú que estabas acostumbrado a la litrona templada del super a euro y medio porque la economía no te daba para más, a no ser que tuvieses unos papás forraditos, te asustabas cuando te intentaban cobrar 12€ o 15€ por una especie de ensalada con licor «del bueno». De ahí debía venir el precio. De la ensalada, me refiero.

Cuando este movimiento empezó a hacer costra, nos empezaron a bombardear con esa cocina llena de robots, polvos y cachivaches. Porque claro, la coctelería era extrapolable a la cocina y CCC tenía que amortizar el curso que regalaba con el de coctelería. Que si aire de mar, que si esferificación, que si xantana para aquí y para allí. Si a esto le añadías que una guía de una empresa de neumáticos te indicaba donde podías expresar tu estupidez gastándote lo que no tienes, porque ellos así lo querían ¡Que más necesitabas! El plan perfecto. Un buen menú con un buen cubata. Además, en esta época se puso de moda también el tema puro. Pero no el purito Minor de tasca, no, el Habanos cubano. El caro. El de importación. El postureo Snob en pleno apogeo. Un plan perfecto para esa gente que se cree clase media y cobra 900€ brutos al mes. Claro que sí guapi.

Ahora la moda pasa por juntar todo esto con el deporte. Meterte unas sesiones infernales deportivas a cambio de un pastón mientras haces el imbécil creyéndote parte de esa realidad paralela para mojigatos. Que sí, que te alojas en un cinco estrellas y comes esferificaciones de algas del mar Egeo, pero que a tonto no te gana nadie. Y además te lo venden como un planazo alternativo. Joder, ya que vas a otro país, que menos que gastarte 5000€ en una media maratón con un pantalón deportivo de Gucci y comer gusanos cocinados a baja temperatura. Retrasad@!

Algunos seguiremos fieles a la cocina tradicional y la cerveza fría.

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